La Dirección de Ambiente y la Fiscalía del Guayas emprenderán acciones de clausura de inmuebles y encarcelarán a los responsables de la contaminación. Jóvenes que salen de un plantel ubicado en la calle Félix Sarmiento, en el sector de Miraflores, cruzan un puente que está sobre un ramal del Estero Salado. Toman refrescos en vasos plásticos, comen mangos colocados en fundas, pasteles de carne cubiertos con servilletas... Y muchos de los desperdicios que generan terminan en el oscuro espejo de agua del estuario.

El agua verdosa permanece estancada, emanando un olor desagradable en la orilla, bajo las casas de caña. Allí asoman desperdicios de todo tipo: botellas, fundas... En medio de ese ambiente aparecen tubos de desfogue de aguas servidas que caen de las casas.
Y aunque decenas de familias que vivían al pie de otros ramales fueron reubicadas a planes habitacionales y se construyeron malecones, esas acciones, según vecinos, no llegan por allí. Unos dicen que a las lanchas de la empresa, que con el Municipio se encarga de limpiar la basura, deben pasar con más frecuencia.
El expresidente Rafael Correa dijo que recuperaría el estero Salado y que se bañaría en abril de 2017. Aquello no ocurrió.
Las labores municipales en los últimos días se han incrementado con controles y sanciones a empresas que descargan desechos al estero Salado.
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